Competencias TIC para mejorar la comprensión lectora en el aula. La mejora de la comprensión lectora sigue siendo uno de los grandes retos de la educación en el Perú. En muchos colegios, los resultados de evaluaciones evidencian dificultades persistentes que afectan el aprendizaje en todas las áreas. Frente a este escenario, surge una propuesta clara: integrar las Tecnologías de la Información y Comunicación (TIC) como herramienta pedagógica clave.

Esta experiencia, impulsada por la comunidad educativa con apoyo de Educared Community, demuestra que el cambio es posible cuando hay organización, compromiso y una visión centrada en el estudiante.

Comunidad Educativa innovadora

En la Institución Educativa Comercial Nº 45 Emilio Romero Padilla, ubicada en el distrito, provincia y región de Puno, la mejora de la comprensión lectora no fue un esfuerzo aislado, sino una construcción colectiva impulsada por actores sociales comprometidos con su comunidad.

Destaca el liderazgo de Edith Pérez Paredes, junto al trabajo constante de Rina Carreón Panca, Carmela Meléndez Carbajal, Elia Chevarría Valenzuela, Danitza Gordillo Flores y Wilfredo Bizarro Flores, quienes desde el aula asumieron un rol activo en la transformación educativa.

Un problema identificado desde la realidad

Todo comenzó con el análisis de resultados académicos. Se detectó que los estudiantes tenían bajos niveles de comprensión lectora, lo que limitaba su desempeño general.

Ante ello, el equipo docente decidió no quedarse en el diagnóstico. Se organizó, reflexionó sobre su práctica y planteó soluciones concretas. Este primer paso es clave: reconocer el problema desde la propia escuela y asumir responsabilidad colectiva.

El giro hacia un enfoque por competencias

El cambio principal fue transformar la forma de enseñar. Se pasó de un modelo tradicional a uno centrado en el desarrollo de competencias.

No se trató solo de usar computadoras, sino de integrar herramientas digitales con sentido pedagógico. La tecnología dejó de ser un accesorio para convertirse en un medio para aprender mejor.

Los estudiantes aprendieron a buscar información, analizarla y transformarla. Usaron técnicas como subrayado, resumen, esquemas y redacción de textos.

Además, se promovió la creación de contenidos: ensayos, cuentos, informes y presentaciones. Esto fortaleció no solo la comprensión lectora, sino también la expresión escrita.

Aprendizaje activo y participación estudiantil

Uno de los cambios más visibles fue el rol del estudiante. Dejó de ser pasivo y se convirtió en protagonista de su aprendizaje.

Las TIC captaron su atención y facilitaron la concentración. Al ser herramientas cercanas a su vida diaria, generaron mayor interés.

Los estudiantes investigaron, compararon información y construyeron sus propias ideas. Este proceso fortaleció habilidades clave como el análisis, la síntesis y la comunicación.

Docentes que lideran el cambio

El rol del docente también evolucionó. Pasó de transmisor de contenidos a facilitador del aprendizaje.

Factores que hicieron posible la mejora

Varios elementos contribuyeron al éxito de la experiencia. Entre ellos destacan la motivación docente, la capacitación continua y el trabajo colaborativo.

También fue importante contar con aulas equipadas y acceso a recursos digitales. Sin condiciones básicas, el uso de TIC se vuelve limitado.

Pero, sobre todo, fue clave la voluntad de cambio. La decisión de hacer las cosas de manera diferente marcó la diferencia.

Segundo, que el trabajo en equipo potencia los resultados. Cuando docentes y estudiantes colaboran, el aprendizaje mejora.

Tercero, que las TIC, bien utilizadas, son una herramienta poderosa para desarrollar competencias.

Y finalmente, que la sociedad civil tiene un rol central. Su participación, vigilancia y exigencia impulsan mejoras en la educación.

Cuando la comunidad se involucra, los cambios se sostienen. La educación deja de ser solo responsabilidad de la escuela y se convierte en un compromiso colectivo.

Revalorar este rol es clave para lograr transformaciones reales y duraderas.

Conclusión: tecnología con propósito

El uso de TIC en la educación no es una moda, es una necesidad. Pero su impacto depende de cómo se integren en el proceso de enseñanza.

Esta experiencia demuestra que, con planificación, capacitación y compromiso, es posible mejorar la comprensión lectora.

El desafío ahora es escalar estas iniciativas. Llevarlas a más escuelas, con el apoyo activo de la sociedad civil, para construir un sistema educativo más justo y eficaz.