Juan Seminario, un «loco-cuerdo» que
su única ruta era el arco y metía goles.
(Escribe José Cabada).- Prometí conversar personalmente con Juan Seminario en mi segunda visita a Lima en menos de dos meses. Me recibió en la casa de su hermana. Nos abrazamos y recordamos las anécdotas, de los días en el XX Sudamericano de fútbol en Buenos Aires, Argentina, hablamos y reímos.
Juan recordó con cariño don Jorge Orth, entrenador del seleccionado en esos años, diciendo «...aunque el viejo era exigente, te enseñaba. Una vez me llamó a mi y a «Huaqui» Gómez Sánchez y nos corrigió nuestra manera de patear la pelota. Así se hace nos dijo y lo de mostró a pesar de sus años...» y sirvió bastante. Los frutos dos esos dos golazos que le clave al Brasil.»
Para Seminario los años no le han quitado el entusiasmo, todo lo contrario, esta proyectando hacer una academia de fútbol con las estrellas de su época. «Podemos patear la pelota todavía y nos reunimos todas las semanas en la «Peña de los Jueves» de «Chupo» Arriola. Allí me reuno con Juan Joya, Willy Fleming, José Fernández .
Noté en Seminario como persona emprendedora y preocupado por el futuro del Perú, de la situación por la cual atravesamos, la falta de liderazgo, cierto abandono por la niñez y la seguridad del ciudadano.
«Todo esto tiene que cambiar y bueno, aquí yo trataré con lo que pueda para hacer algo.» manifestó Seminario.
Juan que jugó por el Deportivo Municipal, Sporting de Lisboa, Real Zaragoza, Barcelona, Sabadell y Fiorentina enumera los goles que conquistó en diferentes campeones, sobresaliendo cuando en el Barcelona por dos años seguidos, como goleador.
La última semana del mes pasado, Seminario fue homenajeado, al igual que Juan Joya y Luis Navarrete en Miami por parte de un grupo de sus compatriotas que organizan desde hace cinco años una "Cita de Campeones" en la que los invitados son astros y estrellas que dieron lustre al deporte peruano.
Seminario ha sabido cuidarse, aunque eso no es de extrañar, ya que siempre fue una persona disciplinada y no da la impresión que estuviera «viejito», a pesar que se nos ha catalogado como «de la tercera edad».
Cuando comenzamos a recordar sus duelos con Djalma Santos, el marcador de punta de los seleccionados del Brasil, Seminario se entusiasma y dice:
«Cuando jugamos en Maracaná, ante 200 mil personas y perdimos con ese tiro libre de Didí con el efecto de la «Hoja Seca», al día siguiente salió en los periódicos cariocas: «Seminario le ganó a Djalma Santos». Fue un duelo extraordinario. Es que a Djalma ya lo conocía desde Buenos Aires en 1959 y varias veces nos enfrentamos. Ya conocía sus movimientos»
Pero, lo que más le agrada recordar a Juan es que le ganó a otros jugadores famosos. «Algunos grandes de esa época eran nada más ni nada menos que Alfredo Di Stefano, Ladislao Kubala, Francisco Gento, Ferenc Puskas y Sandor.
Bueno todo eso es para el recuerdo, sobretodo la satisfacción de haber marcado tres goles a la selección de Inglaterra cuando le ganamos 4-1 en Lima en un amistoso. Y en esa época jugábamos 1-2-3-5. No como ahora.
Hace tres meses falleció su esposa en España y Juan ha optado por pasar una buena temporada en Lima. Sus hijos ya están casados y tienen a su cargo el negocio de restaurantes en España, viviendo de sus rentas.
Cuando acabó su carrera, Seminario no se interesó por seguir como director técnico. "Yo quiero vivir, y ser entrenador es morir de a poquito", dijo.

"Siempre sudé la camiseta. Fue duro. Necesité mucha disciplina pero nunca defraudé. Me esforcé por agradar siempre al público"
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| Enumerando que la disciplina es esencial en el fútbol |
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Juan Seminario y su clásica parada. Genio y figura. Un gran deportista.

Nos dimos un abrazo después de 44 años. Gratos y memorables recuerdos.